
Empecé este cuaderno de recuerdos con una reseña a mi última referencia, pero tal vez deba volver mi memoria hasta el mismo principio. Eso hace la tira de años pero todavia recuerdo como empezó esta andadura y mi primer contacto con el gp. Yo tenía 14 años y acababa de terminar la EGB y empezaba en un nuevo mundo para mí, el instituto, algo que me asustaba y me parecía una odisea. Hasta entonces había tenido la seguridad de lo que conocía y aunque no llegaba a ser feliz del todo, me sentía cómoda. A eso del mes de octubre me llamaron de mi ya antiguo colegio para la imposición de unas insignias y antes del día en sí hubo una reunión con mis antiguas compañeras de clase y también estaba una representación del gp. No recuerdo mucho de lo que pasó ese día. Lo poco que viene a mi memoria es el momento en que Nv nos indicó que debíamos hacer una especie de comunicación con la persona a nuestro lado. No recuerdo ni las preguntas y la verdad es que eso no importa mucho para el caso. Lo que si tengo fresco en la memoria es la sensación de pánico que envolvió todo mi cuerpo. De mis antiguas compañeras había más de 35 y sólo unas 5 o 6 personas del gp. Para lo que yo pensé era mi mala suerte yo tenía a mi lado a una de esas pocas personas. Para mí en ese entonces, aunque parezca una tontería, eso suponía como todo una prueba de fuego. Yo había sido consciente durante mucho tiempo que no era una persona a la que se buscara por compañía. Era tan callada y silenciosa que bueno, supongo que nadie, especialmente cuando se es muy joven, sintiera deseos de conocer si había algo más allá de mis silencios. Así que para mí conocer una nueva persona o darme a conocer era causa de pánico. Era como decir que alguien más iba a saber qué birria yo era. Supongo que en mi más profundo ser tenía deseos de agradar pero yo creía que eso era una prueba imposible. Contando todos estos detalles no me puedo creer lo ridiculamente estúpida que yo había llegado a ser y todo era basicamente por referencia externa.
Como iba contando, llegó el momento crítico de hablar con la persona sentada a tu lado. Volvi mi cabeza lentamente, intentando retrasar la situación cuanto más posible. No puedo realmente explicar lo que pasó por mi cabeza, lo único que sé es que me sorprendió gratamente. Cm era la persona con la que me vi forzada a enfrentar y tengo que decir que todas mis expectativas se desvanecieron. Encontré amabilidad y realmente tuvimos una conversación. Fue el primer momento en que vi que tal vez había algo más. Es difícil explicar después de todos estos años pero lo único que sé es que fue un despertar al mundo. Por eso, es de justicia expresar mi gratitud a esa persona, a Cm. Nunca te referí este pequeño episodio y bueno, como yo digo, lo que no se dice se queda sin decir, asi que te digo, gracias, Cm, por esa bienvenida cálida y generosa. Siempre formará parte de mis recuerdos.